sábado, 16 de noviembre de 2013

Lucena la "Perla de Sefarad"

En el centro neurálgico de Andalucía se encuentra una población que ha tenido una gran importancia histórica no solo en su entorno sino en España por su importante población judía y  por ser  el lugar donde fue apresado Boabdil " el Chico" último rey de Granada, con el cual terminó la dinastía Nazarí y la hegemonía musulmana en la península.



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Lucena, se cita por primera vez en documentos a finales del siglo XI, cuyos habitantes eran judíos y se la conocía como Al-Yussana. Aunque en su término municipal se han encontrado testimonios anteriores en el yacimiento de la Cueva del Ángel, que se remonta a más de 400.000 años, la ciudad ibero-romana de Morana, el alfar romano de los Tejares o la Basílica paleocristiana de Coracho.

No cabe duda que cuando tuvo más importancia fue al final del Califato, en 1010, Lucena pasó a formar parte del reino zirí de Granada, siendo favorecida por el primer Ministro Samuel Ibn Negrella. En el año 1090 la pujante aljama judía lucentina compró su libertad al caudillo almorávide Yusuf Ben Tasufín. Eran los momentos de mayor prosperidad económica y cultural de aquella Eliossana, cuyos muros acogieron a muchos judíos huidos de Córdoba o Granada. Considerada como “la ciudad de la poesía” y denominada por los judíos como la “Perla de Sefarad”, estudiaron en su Academia de Estudios Talmúdicos personajes relevantes de la época, ejerciendo sus rabinos un importante magisterio religioso entre las comunidades judías del occidente europeo hasta la invasión almohade, en 1148, la “Ciudad de los Judíos” fue invadida y arrasada por los almohades ante la negativa de aquéllos de convertirse al Islam. Los supervivientes se dirigieron hacia el norte encontrando en Toledo la tolerancia necesaria para erigir otra comunidad donde la cultura judía pudo desarrollarse en gran manera. Prueba de la existencia de esta gran comunidad judía se descubrió hace poco, con motivo de la construcción de la Ronda Sur , salió a la luz la mayor necrópolis judía de España.


Parroquia de San Mateo considerada como la catedral de la Subbética, esta iglesia responde a los cánones artísticos gótico-mudéjares y renacentistas. En este lugar fue donde se encontraba la antigua sinagoga y luego mezquita de la ciudad, hasta que en 1240 se adaptó al culto cristiano.En el interior sobresale la magnífica capilla del Sagrario, realizada entre 1740 y 1772 una de las joyas del barroco cordobés, y una de las obras escultóricas más importantes del barroco andaluz.

El poeta judío Abraham ben Meir ibn Ezra cantó en estas lamentaciones o qinoth, la terrible ruina de Lucena y la destrucción de las aljamas judías andalusíes provocada por los almohades:

"Mis ojos...lloran...por la ciudad de Lucena...Cómo quedó abandonada Córdoba...No queda un solo judío ni en Jaén ni en Almería. Tampoco queda vida (judía) en Mallorca ni en Málaga. Los residuos judíos son duramente abatidos..."

“El llanto de mis ojos, como llanto de avestruz, es por la ciudad de Eliossana; libre de tachas, aparte allí moró la cautiva comunidad, sin cesar hasta cumplir la fecha de mil setenta años; pero vino su día, huyó de su gente y ella quedó como viuda, huérfana de Ley, sin Escritura, sellada la Mishná, el Talmud estéril se tornó y todo su esplendor perdió...”

Palacio de los Condes de Santa Ana, de posibles orígenes júdios. 
Hoy el edificio alberga el Centro de Interpretación de la Ciudad.
Tras la conquista en 1240, Fernando III la donó al obispo de Córdoba, quienes a su vez la permutaron, en 1342 a doña Leonor de Guzmán, amante de Alfonso XI, por otros bienes rústicos e inmuebles en Córdoba. Tras la Guerra Civil, en 1371, el primer Trastámara, Enrique II, la entregó en señorío a Juan Martínez de Argote, de quién pasó a su hija, Mª Alfonso de Argote, al contraer matrimonio con Martín Fernández de Córdoba, vinculó Lucena a los de este apellido en su rama de los Alcaides de los Donceles, permaneciendo como avanzada castellana en la frontera de Granada hasta el año 1492.

Castillo en cuya torre del Moral dicen estuvo
preso Boabdil.
En 1483, uno de los señoríos de este linaje, Diego Fernández de Córdoba, Alcaide de los Donceles, derrotó y apresó a Boabdil “El Chico”, último rey de Granada, en la importante batalla del arroyo de Martín González, muy cerca de Lucena. Más tarde, como merced por sus acciones en la conquista de Orán y en la anexión del reino de Navarra, obtuvo el título de Marqués de Comares, concedido por Fernando el Católico. Si a alguién le interesa, en el Manuscrito Carmesí hay como cinco hojas que hablan de esta batalla y los acontecimientos acaecidos en esos días.

La evolución demográfica de Lucena en el siglo XVI fue espectacular, de unos 1.500 habitantes en 1495 pasó a 15.000 en 1550, manteniéndose desde entonces como segunda población cordobesa en importancia tras la capital.



Posteriormente, 1618, Lucena alcanzó del rey Felipe III el título de “ciudad”. Sometida al dominio de los marqueses de Comares y vinculada al ducado de Medinaceli desde 1680, las imposiciones señoriales desataron las protestas de los lucentinos que, tras un largo pleito, consiguieron en 1767 la reversión de la jurisdicción, el señorío y el vasallaje de la ciudad a la Corona.


El término se emplaza al sur de la provincia de Córdoba, en una posición estratégica entre las comarcas de la Subbética, la Campiña Sur y el curso medio del Genil. Cuenta con las pedanías de Jauja (1080 hab) y Las Navas del Selpillar (967 hab), aunque también existen algunos núcleos de población diseminados como Campo de Aras, Las Erillas, La Tajea y El Cristo Marroquí en los que vive muy poca población censada en Lucena.

A finales de 2012 tenia una población de 42.882 habitantes. Durante los años 70, 80 y 90 fue una ciudad prospera que ha llegado a crear varios poligonos industriales. Hay que destacar por su importancia, las empresas de la madera ( principalmente el de estilo castellano, siendo durante el boom inmobiliario uno de los mayores productores), el frío industrial y de la construcción, las cuales aglutinaban la mayor parte del empleo del municipio, extendiéndose a los colindantes.


Por otro lado siempre han sido de especial importancia la artesanía y el campo. El bronce, la alfarería, el olivar y las viñas son un ejemplo de estas.

Lucena es uno de los municipios de España con más olivos en su amplio término municipal,  siendo una de las poblaciones que recorrida el tren del aceite cuya linea se fundó en 1.893 ( En la antigua estación de ferrocarril se ha construido el Centro de ocio y Turismo "La Estación").  La variedad hojiblanca o casta Lucena, extiende las hileras de su verde plata, como un mar de olivos hacia los cuatro puntos cardinales. Marcelino Elosua Herrero fundador de aceites Elosua, S.A. tuvo a bien ubicar en esta ciudad una de sus distribuidoras en el año 1940 , aunque unos cuarenta años después se traslado a otra ciudad. No obstante sigue existiendo una importante industria olivarera.

Perula pieza de origen romano con
forma   de   garrafa   utilizada   para
 transportar el vino




Alfarería, debido a las necesidades de la época  tinajas, cantaros, orzas o botijos eran necesarios para la conservación de alimentos así como para transportar vino, aceite y agua, por lo que esta industria también fue principal y de la cual aún queda alguna empresa como Alfarería Sartén que mantiene esta tradición.



Otro producto que sigue siendo de gran importancia es el vino, un historiador local, Fernando Ramírez de Luque sostiene que Lucena fue la Castravinaria que cita Plinio por las muchas viñas y vino generoso que produce su terreno. Durante la época árabe, los judíos lucentinos mantuvieron sus viñedos y sus bodegas, y viva y activa una amplia red comercial de vinos y aguardientes, sin que la conquista cristiana significara una merma en el cultivo.

Este Pale Cream  original de las bodegas lucentinas
Moriles47   ha   sido   Medalla   de  Oro  en   dos 
ocasiones: en  Alimexpo 90  y en la  Feria del Vino 
del Norte de España , Abril de 1992.
El siglo XVI trajo para Lucena, gracias a la calidad de sus vinos una fuente de fama y de ingresos, pues su calidad los hizo aparecer con frecuencia en las mesas reales y aristocráticas de la época. Los demandados caldos lucentinos fueron elogiados por Lucio Marineo Sículo situándolos entre los mejores vinos mediterráneos. Bajo la denominación de origen “vino de Lucena”, aparece confirmado en su extraordinaria calidad por aparecer en las mesas regias. En la obra literaria “Historia de Gil Blas de Santillana” del francés Alain René de Lessage, se relata como en las fiestas con que el duque de Medina Sidonia obsequió a su majestad don Felipe IV en el coto de Doñana, el vino que consumió en los banquetes que le sirvieron al monarca era vino procedente de los majuelos de término de Lucena, pero también de su aldea de Las Navas y las tierras de Moriles. Enmarcados actualmente en la denominación Montilla-Moriles, entre sus bodegas podemos resaltar las MORA CHACON, negocio que inició la familia en 1840.

La orfebrería oficio ancestral, fue ejercido por muchas familias lucentinas aunque como otros sectores también ha decaido. Una de las esas familias furon los Angulo, actualmente solo uno de ellos continua con el negocio Juan Angulo, otra de ellas  Paula Orfebres nos muestra el gran trabajo artesanal que realizan





Rafael Alvarez 
La cultura siempre ha sido un pilar básico de esta ciudad, contando con personajes destacados como: Isaac Alfasí fundador de la escuela Talmúdica, Luis Ramirez (1465-1530) ajedrecista , Luis Barahona de Soto (1548-1595) escritor y novelis.ta, Antonio Mohedano de la Gutierra 1563-1608, Pintor. Pedro de Mena y Gutiérrez, principios del siglo XVIII-1794 tallista.  Francisco Díaz Fernández "Paco de Lucena" siglo XIX. Guitarrista, Rafael Alvarez "el brujo" (1950) actor, Francisco de Paula Luna Navarro "Curro Lucena" 1950- , Cantaor.  
Hoy día siguen fomentando la cultura a todos los niveles: músicateatroliteraturaactividades sociales, exposiciones .
Han abierto el antiguo cine Palacio Erisana , donde ofrecen todo tipo de representaciones teatrales o musicales, en las mismas instalaciones se encuentra ubicada la escuela de teatro Duque de Rivas.


Importante es su gastronomía rica en todos los productos tanto de campo como mar, por la cercanía de la costa malagueña, platos muy típicos son las naranjas picadas con bacalao y aceite, los bolos lucentinos, roña de abicholones, sopaipas, gachas de café. En sus bares es típico el "tapeo" andaluz con la caña te ponen la tapa, algunas tradicionales han ido desapareciendo como los riñones al jerez que ponian en Los Monteros, o las alcachofas rellenas de Cojonatos, la lengua en salsa de Casa Curro, el marisco en Barriles, aunque sigue habiendo una gran variedad algunas muy cordobesas como el salmorejo, otras como las berenjenas con miel o el pescaito frito, pero  las tapas estrella siguen siendo: los flamenquines y en su época los caracoles. Como dulces destacan sus pestiños únicos en España, al menos yo no los he visto igual en ningún otro sitio, son pequeñitos de "bocao" y aunque ahora los hay con miel los tradicionales son con azúcar y canela.




Parte de su cultura es también la semana santa, tradición que mantienen y que por su particular idiosincrasia trataré en otro post.




Pertenece a una Comarca, como es la de la Subbética, que está apostando decididamente por hacerse un hueco en el mercado del Turismo Rural y de Interior, ya que posee numerosos y variados recursos turísticos. Lucena es asimismo muy rica en recursos turísticos de diversa índole, ya sean histórico-artísticos, etnográficos o naturales, acompañados de una notable infraestructura en alojamientos, restaurantes, comercios... lo que la hace un destino ideal para ser visitado. 





Fuentes consultadas:
La informacion.com
Ayto. Lucena
INE
www.saber.es
Turismo de Lucena
wikipedia
cordobapedia.wikanda.es

2 comentarios:

  1. Pues.... hay que ir a visitarla!!! Gracias por tan detallada y documentada información

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    1. Gracias a ti por leerme. Espero que si realizas esta visita nos cuentes tu experiencia. Un abrazo.

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