domingo, 17 de agosto de 2014

Camino de Santiago "el lado femenino" 5ª semana ( 6 de 6)

Cruceiro en Mélide
Llegando al final se agolpan los recuerdos y las emociones, tantos kilómetros caminados, bosques, pueblos, gentes, lluvia, barro, frío, calor, ronquidos, silencios, risas, dolores musculares, peregrinos de diferentes lugares del planeta.

Madrugar para salir de Melide era una prioridad, aprovechar el fresco de la mañana, pero antes de salir no puedo marcharme sin ver el cruceiro más antiguo de Galicia, del siglo XIV.

A esta etapa la llaman rompepiernas por las subidas y bajadas, aunque en honor a la verdad no es para tanto, me resultaron más duros los caminos rectos de Castilla a pleno sol, en esta ocasión el maravilloso paisaje gallego ayuda a
aliviar el cansancio y sobretodo la alegría de estar tan cerca de Santiago.

Tras pasar Boente y Castañeda después de atravesar  un bonito tramo de monte, el camino baja hasta el rio Iso y el pueblo de Ribadiso da Baixo donde su actual albergue fue antiguo Hospital de peregrinos y a tan solo 2,7 km entro en la tierra del queso, Arzúa, desde la prehistoria es conocida esta población, pero su gran fama viene dada por sus deliciosos quesos de vaca con denominación Arzúa-Ulloa. Aquí confluyen el camino Francés y el camino del Norte.

Pasando Arzúa hay varios rituales que el peregrino debe cumplir, beber agua de la Fuente Santa, en Santa Irene, fuente donde anteriormente existía una imagen de la santa en granito, que databa del 1692. Cuentan uno de los mitos  que el agua de la fuente se recogía para las huertas, ya que se creía que tenía el poder de acabar con las pestes y, así, conseguir que las cosechas fuesen siempre óptimas ahora dicen cura las ampollas. Otro ritual es asearse en el arroyo de Lavacolla para presentarse decentemente ante el santo.

Antes de llegar a Pedrouzo, en O pino hay un lugar al  le tengo un gran recuerdo y he de mencionarlo la casa de una estupenda familia Casa Calvo su propietario cuando estaba en vida solía salir al Camino y en su coche llevaba a algunos peregrinos a desayunar a su casa. Su esposa Ana una estupenda cocinera y la casa un remanso de paz en un entorno idílico.

En Pedrouzo (Arca) me aloje en el colorido  albergue Porta de santiago, nuevo, limpio, y aunque grande muy tranquilo (al menos cuando yo estuve) no pasee demasiado por sus calles, preferí descansar pues había hecho demasiados kilómetros y ya estaba a las puertas de Santiago.

A la mañana siguiente la llegada al Monte do Gozo me hizo casi más ilusión que la plaza del Obradoiro, ver Santiago al fondo la satisfacción de haberlo conseguido, es inexplicable. La entrada a Santiago es casi más dura que el Camino puesto que se hace pesado caminar por una calle entre casas que no tiene final, pero llegué ante las puertas de la Catedral de Santiago (nuevamente pero esta vez andando).

En la pensión Fonseca me quedé un par de noches para descansar, su propietaria una joven muy simpática te hace sentir como en casa. 


Al día siguiente sigo con  el resto de rituales: obtener la compostela, abrazar al Santo, desayunar en el Parador Nacional, ritual este que no todos los peregrinos conocen (como yo que me lo dijeron unos peregrinos alemanes). El Parador nació como Hospital Real en 1.499 para albergar a los caminantes que se dirigían a Santiago, a pesar de los cambios sufridos por el Hospital desde 1954 se mantiene la tradición por la que a los 10 primeros peregrinos que se presentan con una fotocopia de la Compostela en la zona del garaje, se les da desayuno, comida y cena durante 3 días en un comedor especial del Parador, contiguo a las cocinas y nada espectacular, pero el camino hasta él es a través de los claustros y pasillos interiores, por lo que la visita es bastante interesante.
Hay que madrugar bastante en Año Santo para conseguir el privilegio, o hacer largas colas en el horario de almuerzo, que curiosamente coincide con la misa del peregrino, y de la cena, pero el menú es completo con vino, y el intercambio de experiencias con otros peregrinos lo convierte en un momento entrañable.


Y otros rituales más actuales: comer marisco en el Gato Negro y sobretodo compartir unas horas más con aquellos peregrinos que conocí al inicio del Camino y que se fueron convirtiendo en amigos.

Este fue mi Camino, el de una mujer sola caminando durante 30 días, sin saber donde se metía, sin haber entrenado, tan solo con la esperanza de llegar sin ampollas para poder disfrutar de un sendero tan histórico y místico.

Realizar el Camino en una sola vez permite disfrutar plenamente del final porque  lo andado ha sido un entrenamiento para fortalecer el cuerpo y llegar al final tan solo con la alegría, entiendo que quienes tienen trabajo están condicionados por sus vacaciones, pero insisto realizar una semana, para continuar seis meses después es estar siempre empezando de cero y cuando nuestro cuerpo se empieza a acostumbrar,  nos marchamos y vuelta a empezar con los dolores musculares las ampollas y el sacrificio.







Espero que mi experiencia si no os ayuda al menos sirva a quienes no pueden ir para disfrutar de los paisajes y pueblos de mi Camino, el Camino Francés.  Una vez más animar a las mujeres a realizarlo y a las que lo hacen contar su experiencia para que dejen de asombrarse por nuestra "proeza" y lo tomen como algo normal.

Se que hay muchas cosas que se me han quedado en el tintero, pues aquí estamos en contacto para comentar entre todos y conseguir un BUEN CAMINO.




2 comentarios:

  1. Hola Conchi. Hice el Camino desde Sarria en Julio de este año y llegue a Santiago el 24. Acabo de leer todo tu camino y me ha emocionado mucho. Yo si tuve ampollas y perdí una uña, pero aun así tengo buen recuerdo y quiero volver hacerlo el próximo año en Junio desde O Cebreiro. Ya les he dicho a mis amigos que lo hare sola o acompañada pero lo hare si Dios quiere otra vez. Como decimos: el Camino engancha.

    Eres una mujer muy valiente. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias Inodo por visitar mi blog. Enhorabuena por las etapas que has realizado y animo para las que te propones hacer. Tu si que eres valiente!!! caminar con ampollas, yo no lo habría hecho.

      Yo también quiero volver así que nos encontraremos por algún Camino o por aquí, Si quieres me puedes seguir por mi página https://www.facebook.com/HistoriasdeMaryC y comentamos las nuevas experiencias.

      Besos

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