viernes, 6 de enero de 2017

Las Médulas

Enamorada del Bierzo, cuanto más conozco más me gusta!!

Habíamos terminado nuestra visita a Ponferrada y nos dirigíamos a  Orense por la N-536. Desde la carretera divisamos un paisaje espectacular, sus colores ocres, dorados, naranjas y verdes nos atrajo y a la altura de Carucedo vimos la indicación.... y ¡nos fuimos a explorar!

El lugar era impresionante, roca arcillosa de color anaranjado erosionada, con una especie de cuevas y galerías, mucha vegetación de todo tipo y un grupo de excursionistas. Pues nos acercamos a escuchar a ver si nos enteramos que es esto tan bonito. ¡Sorpresa! Habían sido unas minas de oro.

Así es, la mayor mina de oro aluvionar a cielo abierto del Imperio Romano, aunque fueron los pueblos indígenas preromanos quienes comenzaron a explotar el yacimiento, bateando los placeres fluviales, fue  en época del emperador Octavio Augusto cuando los romanos comenzaron a trabajar en la zona.

Su privilegiada ubicación entre ríos como el Sil o el Cabrera (afluente del Cabo que recogía agua del deshielo) y la pendiente hacía un lugar idóneo para utilizar el método "ruina motium" que consistía en canalizar y embalzar el agua en la cima de la montaña para posteriormente dejarla caer pasando con fuerza por las galerías que habían realizado y arrastrando a su paso tierras del suelo y las paredes que se depositaban en la falda de la montaña donde previamente habían construido unas balsas que servían de lavaderos para la separación del tan preciado metal.

Plinio el Viejo que fue administrador de las minas escribió que los 60.000 obreros que trabajaron allí extraían unos 5.000.000 de libras de oro, mientras que por los cálculos del arqueólogo Antonio Gracia Bellido debieron ser 1.635.00 kg. y otros dicen que unos 800.000 kg. Pero esto creo que hoy día ya no importa pues la minas dejaron de ser explotadas en el siglo III, además de haberse convertido en un paraje protegido.

Los años de abandono a este lugar le sentaron genial!!  ya que el paso del tiempo y la excelente climatología mediterranea con afluencia atlántica han hecho que se desarroyen en el lugar todo tipo de vegetación, desde el matorral tipo: aulagas, jaras, brezo(que rica estaba la miel de brezo que compré allí en el pueblo) retamas, carqueixas....árboles como los álamos, encinares, nogales y por supuesto los castaños , estos últimos producidos de los que habían dejado los romanos y de los cuales aún quedan algunos, por supuesto también se dan en la zona excelentes árboles frutales.

Todo esto ha hecho de este paraje un lugar tan  singular que en 1996 fue declarado Bien de Interés Cultural, en 1997 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y en 2002  se le declara Monumento Natural.

Vamos que no os lo podeis perder!!!!!

A través del castaño
Y para que podáis ver toda su magnitud os dejo este pequeño recorrido emitido por RTVE hace unos años


Si te ha gustado COMPARTE, si quieres conocer nuevas rutas SÍGUEME.
¡Nos vemos en la siguiente historia!

No hay comentarios:

Publicar un comentario