domingo, 14 de febrero de 2021

L'ENOVA...otra de esas barbaridades

Continuando con mi visita en la Ribera Alta Valenciana, me acerco a una  población próxima a  la Pobla Llarga donde me estoy alojando; mucho mas pequeña  unos 900 habitantes según INE de 2018, pero con un encanto muy especial y una "historia" que me dejó sorprendida a la vez que indignada.

Hasta aquí llegue en el tren de cercanías que comunica muy bien la mayoría de los pueblos de esta zona desde Játiva a Valencia

Fui buscando algo concretamente, algo que encontré en mi búsqueda previa por internet mientras preparaba el viaje, una antigua villa romana: Villa Cornelius.

Tengo que decir que mi sentido de la orientación es bastante bueno, así que guiada por la vista aérea que había obtenido de un diario que publico en su día el hallazgo, busque el cementerio junto al cual se suponía estaba la Villa...pero no la veía, naranjos por un lado, por otro maleza, pero nada más. 

¡Mi gozo en un pozo!

Esto es todo lo que veía.


Ante la desesperación regresé sobre mis pasos al pueblo, pregunto a un municipal que a esa hora controlaba la salida de un colegio, nada, me indica justo donde había estado. Por la hora y el calor me rindo y decido caminar por el pueblo, ya que en este momento por lo estrecho de sus calles se podía disfrutar de la sombra.

De pronto sucede lo  más bonito que podía imaginar, una vecina que se encontraba en la puerta de su casa me para y me pregunta para donde era el reportaje, al verme pertrechada con mi cámara pensó que seria alguna reportera jajaja. Comenzamos una larga conversación en la que la amable señora me indica su afición por la fotografía, conversación que mantenemos en valenciano pues ella a su edad le costaba hablar castellano y yo deseaba practicar lo aprendido en los 35 años que llevo en la Comunidad Valenciana, por supuesto me termina informando de todo lo que hay por ver en el lugar pero insistiendo que donde debo ir es al ayuntamiento, que su alcalde es muy "majo" y seguro me llevaría a ver esos afamados restos romanos. Yo estaba incrédula ¿Cómo iba a hacer eso?, pero Amparo me empujaba y si no me dirijo al ayuntamiento seguro me habría acompañado ella. 

Así que allá voy!!! Todos muy agradables me empezaron a dar información y en ello estaba uno de los empleados cuando apareció el alcalde (Amparo le conocía muy bien, si no hubiera sido porque había quedado para comer me habría acompañado a las ruinas) pero dejó indicaciones para que me entregara un libro de la historia de L'Enova que acababan de editar así como la insistencia en que me mostrará la sala de arriba ??? Esa sala albergaba nada menos que los restos arqueológicos que habían sacado del yacimiento de la villa romana, Villa Cornelius, antes de que la volvieran a tapar, si a tapar!!! porque justo por encima ya estaba proyectado el trazado de las vías del AVE a Valencia, ¡¡otra inmensa barbaridad!! ¿no os parece?

Panoramica de toda la sala del futuro museo arqueológico de L'Enova
Sala que alberga los restos que un día constituirán el Museo Arqueológico de L'Enova, al menos esa es la intención de su alcalde. Se puede ver que aún quedan piezas por ordenar. Según me informo mi guía personal, van arqueólogos de vez en cuando para estudiar, datar, catalogar y ordenar las piezas.

Pieza expuesta en el futuro museo arqueológico de L'Enova aunque este no es romana pues es un amonites
Amonites

Máscara de soldado romano en piedra

Restos de ceramica sigillata encontrada en L'Enova
Sigillata era una cerámica romana de color rojo brillante, aunque también las había de barniz negro. Terra sigillata era también una técnica decorativa empleada en Oriente Medio y el Mediterráneo, las que han llegado hasta nuestros días proceden fundamentalmente de los Etruscos, los Griegos y los Romanos.

Monumento sepulcral de Rhodine, una liberta griega, de 26 años muy querida por su amo.


Con toda lo información obtenida regresé al día siguiente para ver lo que quedaba, ganas de llorar os lo juro!! Esto es historia, la base de lo que somos y el futuro que podría haber dado a los pueblos de esta zona con el turismo. Y me pregunto ¿no podrían haber desviado unos metros el trazado del tren?

Así es Villa Cornelius en la actualidad, vallada, enterrada, coronada por vias y catenarias del tren; solo unos paneles informativos decolorados por el sol informan de lo que hubo.

En 2004 durante las obras del  AVE se excavaron 3.000 m2 de los 10.000 que se calcula ocupaban las construcciones romanas. El más espectacular, sin duda, la joya arqueológica de la Ribera, y uno de los yacimientos mas interesantes de la antigua Hispania. En este espacio se puede identificar un taller, pero también un espacio residencial, decorada lujosamente: con revestimientos en mármol y pinturas en los muros, esculturas, frisos decorativos, columnas, cerámica suntuaria, unas magnificas termas, un templo dedicado a Hércules....en resumidas cuentas, se trata de lo que los especialistas en arqueología romana denominan un "villa suburbana", vinculada al momento de mayor esplendor de la ciudad de Játiva, la Saetabis de los romanos, en concreto la villa del prócer (ilustre) setabense Corneli.


Villa romana de Publio Cornelio Juniano en la poblacion de l'Enova Valencia
Villa Cornelius  al lado del cementerio (2003-2004) fotografía obtenida del libro que me regalaron

 
Por suerte a L'Enova le quedan otras cosas interesantes de las que podemos disfrutar:

  • Recinto arqueológico de una alquería islámica: Otra excavación la de 2008 (junto a la actual estación de tren), sacó a la luz una alquería perdida del Raco de Sanç, en la que destacan la base de una torre defensiva o algunas estancias de las casas.
Original y moderna estación de tren de Énova-Manuel
No pude ver los restos de la alquería islámica, pero se encuentran el lado izquierdo de la moderna estación  de tren


  • Las carriladas: de lo cual ya me habia hablado la Sra. Amparo y que por la ubicación un poco más alejada, no pude ir.

Hoja del tríptico informativo que me facilitaron



  • Canales de riego: Los partidores de piedra picada, combinación de etnografía y arquitectura hidráulica es de un gran interés, por tratarse de uno de los regadíos de tradición islámica mejor conservados de todo el País Valenciano. Es una máquina que continúa en funcionamiento después de siglos y que continúa produciendo riqueza.
Todos los indicios apuntan a que la acequia tenga el origen en la época de dominación musulmana (la Sâqiyat Yânubah de los árabes, construida en la década del 1010) aunque en algún momento se ha querido atribuir a las regueras valencianas un origen romano. Esto es debido a la gran diversidad de hallazgos de la época romana por el territorio de la acequia: la necrópolis de las Hoyas, el Castellet de Sanç, las piedras que hay incrustadas al campanario de l'Ènova, las monedas romanas encontradas y la proximidad con la grande Saetabis Augusta (Játiva).

 

Subcomarca de Castelló y les Énoves ( imagen obtenida del fantástico trabajo realizado por Joan Catalá i Cebria y Vicent Sanchís i Martinez a cerca de la Historia, Geografía, Evolución vial y Toponímia de los pueblos de la Subcomarca)

 
 
Cuando se reparten las tierras conquistadas a los musulmanes, ya se nombra un molino entre l'Ènova y Castelló (Villanueva de Castellón); y si ya existía esta acequia, existía la Comuna de L'Ènova de la cual es una ahijada. Hay también en el Libro del Reparto muchos apuntes de tierras de L'Ènova que ya son de regadío. El documento más antiguo que se conserva donde se nombra la acequia, es de 1325. También existe un documento de 1370 que levanta acta de una reunión a Ternils (ermita de San Roque edificada sobre otra árabe en el camino de Alberic a Cogullada) donde se habla del acequiaje que tienen que pagar los beneficiarios de las acequias de Algorós y de L'Ènova. unas negociaciones en las que se especificó cada uno de los lindes y derechos sobre las aguas de las acequias circundantes de los terrenos de los nuevos pobladores especialmente cristianos. 

Una concretamente la del 4 de abril de 1472 describe como ha de distribuirse semanalmente el agua de la acequia en dos tandas, 1- soberana(o de arriba) desde el lunes a la salida del sol hasta el jueves a la salida del sol se regaban las huertas de Manuel, San Joanet, la Pobla Llarga, Faldeta, Torreta y Abat 2- justa (o de abajo) de jueves a la salida del sol a lunes a la salida del sol, se regaban  los huertos de Berfull, Sanç, l'Enova, el Tossalet y Rafelguaraf.


Comuna de Agua en la población Valenciana de L'Enova que distribuye a través de acequias agua para el regadío de la zona.
Acequia que sigue funcionando en la actualidad.

  • Barrio de Sanç: La fundación Sanç se remonta a principios del siglo XI (información arqueológica de interés en el subsuelo). La noticia documental más antigua de la existencia de este lugar con el nombre de Sanç es la de de la construcción del molino de Sanç en 1348 por el vecino de Xàtiva Bernat Sanç, hijo de Berenguer, en la acequia dicha 'de los Baños' (la misma dicha ‘del Baño' en un escrito del 1325), en tierras de su alquería. En la segunda mitad del siglo XV, fue arrasada y reconstruida en forma de plaza cuadrangular, con un pozo (desaparecido hace unas décadas) y dos portales (el de arriba, desaparecido, y el de bajo, rehecho hacia el 1600).
Preside la plaza el castillo-palacio conocido cómo Castellnou o palacio de los Ferrer, caballeros y señores del pueblo. En el exterior de la plaza, se localiza una mezquita (iglesia a partir del 1521), sobre el solar de la cual se levanta la actual capilla de San José (el edificio actual es del siglo XIX). En el lado de bajo, se localizan los escombros del molino hidráulico harinero y arrocero de Sanç, uno de los que formaban parte, desde la edad media, del sistema de la Acequia de L’Énova.

 
Restos del arco que cerraba la plaza de Sanç, que en la época fue una pedanía hoy integrado en la población.
Restos del arco renacentista del siglo XVI que cerraba la placeta de Sanç.


Ermita de San José, edificada donde anteriormente existo una mezquita
Iglesia de San José

Molino arrocero y partidor de agua en las afueras de l'Enova, Comunidad Valenciana.
Molino arrocero y acequia madre de L'Enova, partidores y labradores. Debe ser de la Edad Media ya que no se disponen de muchas referencias documentales. Si se sabe que en el siglo XVIII era ya molino arrocero y pertenecía a las monjas franciscanas del monasterio de Santa Isabel de la ciudad de Valencia. 


Panel informativo en la calle de L'Enova,que muestra la distribución de la población y la acequia en la época medieval-
Este panel informativo se encuentra en la calle, hay varios por todo el municipio, dando detalles de cuanto se puede observar

  • L'Enova de los cristianos: La Comuna o comunidades de regantes de la Acequia de L'Énova, sobrevivió como institución foral independiente al Decreto de Nueva Planta (1707), pero no a la Revolución Liberal de los años 1812-1840, que acabó con los privilegios de instituciones del Antiguo Régimen. La intervención de los poderes civiles en la gestión de las comunidades de regantes se haría efectiva a partir del 1836, en este caso, la del alcalde constitucional de Jàtiva, para ser los principales propietarios del Plan de L'Énova burgueses terratenientes de dicha ciudad. 
Ya desde tiempo inmemorial era costumbre que los síndicos (representados de los pueblos del riego o de las comunidades locales de regantes) y la Junta de la Comuna se reunieron a la entrada del Consejo del L'Énova de los Cristianos (única población cristiana de la zona, fundada por Jaime I en el siglo XIII). Este espacio se corresponde con la actual plazoleta del País Valenciano. Aun así, al desaparecer en el siglo XIX el porche del Consejo, hubo que reemplazarlo por una sede en forma de local de nueva planta, que se conserva casi tal cual en la actualidad. Desde la década del 1830 y hasta la actualidad, esta Casa de la Comuna es la sede oficial y el lugar de reuniones extraordinarias para los regantes de la Acequia de L'Énova. Aquí se conserva y custodia también el archivo histórico de la Comuna, con escritos de los siglos XVII al XX. Bienes muebles : Decoración y mobiliario del siglo XIX; Archivo de la Acequia de L'Énova, con valiosos documentos históricos de los siglos XVII-XX así como una Colección de mapas y planos del siglo XIX.
 
Casa COMUNA de l'Enova lugar donde se reunen los regantes y donde se guardan los documentos que rigen la distribución del agua por las acequias legado de los árabes.
Casa de la Comuna de la Acequia de L'Enova.


Mapa de distribución de la zona cristiana de Énova, estas tierras fueron donadas a los cristianos que habían luchado en Nápoles para que repoblaran la zona.


Actualmente las acequias siguen creciendo y dando fertilidad a las tierras de L'Enova
Una de las acequias que dan vida a las tierras en esta zona, consiguiendo las mejores naranjas de España, la naranja de zumo Salustiana.


  • Iglesia de Santa Maria de Gracia: Reedificada entre los años 1720 y 1753, sobre los escombros de una antigua mezquita aljama de las alquerías del Plan de L'Énova, con una necrópolis próxima (siglos XI-XIII), transformada en iglesia de Santa Maria de Gracia por Jaime I, el 1248, a raíz de la fundación de la puebla feudal conocida como la L'Énova de los Cristianos. El edificio tardo-románico del siglo XIII, una iglesia de conquista, sería reemplazado en el siglo XVIII por el actual inmueble, mucho más grande. La capilla de la Comunión data del 1828, y el presbiterio se ensanchó el 1949. 




  • Una Pedrera Romana
    


  • Casas modernistas: como en el resto de la zona la producción de seda, el arroz y posteriormente la naranja (la Salustiana una de las mas importantes y la mejor para zumo, desarrollada por mutación espontanea de la variedad Comuna a finales de los años 40  tuvo su origen aquí. Es la segunda variedad más cultivada del grupo de “blancas” en España ocupando una extensión aproximada de 4000 ha.) han sido las fuentes de ingresos principales del municipio, generando empresarios y personas con poder adquisitivo que han pincelado L'Enova de unos bellos edificios modernistas, la mayoría de ellos en la calle Mayor.

Casa de Eduardo Marco Pallás, uno de los tres hermanos primeros contribuyentes del pueblo y que secundaron junto con el alcalde de aquel momento a revivir el asilo.

Edificio de 1893 antiguo asilo de San Jose, hoy día Casa de la Cultura
Edificio del 1893, asilo de San José, o familiarmente asilo de las monjas, hoy casa de la cultura, aunque aun está pendiente de otra reforma, especialmente en el destino de su uso, según me comentó su alcalde.


  • Senda Historica Paisajistica : otro atractivo de esta localidad,  es el recorrido que se puede realizar a pie, disfrutando del paisaje y de algunos puntos de interés histórico. 
La ruta que vincula yacimientos relacionados con la villa del patricio Publius Cornelius y que han sido señalizados recientemente con figuras de hierro que representan a personajes de la época comienza  con la placa que hay en la fachada del la Iglesia Parroquial, la del esclavo de Publio Cornelius, Natalis, que a través de un panel explicativo nos habla de la familia con la que vivía hace dos mil años. El propio Publius Cornelius y la institutriz Rodhine reciben al senderista junto a la plataforma ferroviaria, en el entorno de lo que fue la villa del patricio.   La señalización conduce al senderista  hacia las canteras de mármol, donde  un "picapedrero" explica como se extraía la piedra en la época.

Esta ruta es tan reciente que yo no lo la llegué a ver y que el propio ayuntamiento no ha podido presentar aún dadas las restricciones de la pandemia. Otro acontecimiento novedoso relacionado con el descubrimiento de esta villa y que tan solo ha podido ver la primera edición, la de agosto de 2019, ha sido La Feria Romana - Terra Iuniana.



  • Museo de Marquetería : que tiene en su casa  el vecino Ángel-Custodio Cuenca Navarro, reproducciones en miniatura de edificios y lugares emblemáticos, entre ellos las Casas Colgantes de Cuenca, las Torres Serrano de Valencia o la Iglesia de estilo modernista de La Magdalena en Novelda.


Visitar L'Enova es realizar un viaje a en el tiempo, saborear dulces de origen árabe como la monjàvena o el arnadí así como un buen plato de arroz al horno, tan típico de estas tierras valencianas, donde además, se puede disfrutar de un paisaje rico en flora y fauna, pero sobre todo de un lugar único con personas estupendas.

En cuanto al alojamiento está en construcción un Hotel Rural. 

¿verdad que fue una barbaridad decir que en estos pueblos "no hay nada"? pues menos mal que no había, porque los cuatro días se me quedaron cortos para verlo todo !!!! Espero que cuando pasen las restricciones por la pandemia, os pongáis en marcha y hagáis una visita a Publio Cornelius😉 , ellos se están preparando para recibiros con los brazos abiertos.


Antes de terminar tengo que dar las gracias a las personas que me han ayudado con la información para crear este post: a la Sra. Amparo vecina de Énova, a Josep empleado del ayuntamiento y muy especialmente a su Alcalde  Tomas Giner, un hombre volcado en su pueblo, al que da gusto escuchar con la pasion que habla de sus proyectos moltes gràcies.


Os dejo que aún que queda un pueblo por visitar


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¡Nos vemos en la siguiente historia!



Referencias: Libro L'Enova, geografía, historia y patrimonio por  Abel Soler ; European Journal of Legal History 12 (2015) Agua , derecho de uso y utilidad en el regadio de tradicion andalusi del Reino de valencia por Mª Magdalena Martínez Almira -UA;

Enlaces: misrecetascaseras.com; lenova.es

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